ZAMBRA DE LA BUENA SALVAJE
Entradas: General 8 € DÍA DEL ESPECTADOR. Idea original, coreografía e interpretación: Isabel Vázquez Dirección: Alberto Velasco Dramaturgia: Ruth Rubio Coreografía adicional: Adrián Manzano («The Final Curtain») Si yo fuera fiel a mi naturaleza, una salvaje de mirada ancestral, gritaría hasta que se me saltaran las cuerdas vocales y después me las tragaría. Porque en ese último grito todo quedaría dicho. Pero, por encima de todo, si yo fuera fiel a mi naturaleza diría: no. En el 90 cumpleaños del violoncelista Pau Casals, alguien le preguntó por qué seguía trabajando y él respondió: “porque creo que estoy progresando”. Estoy muy de acuerdo con esta ‘sorprendente’ afirmación. Yo también creo que hoy entiendo el movimiento y a mi cuerpo mejor que ayer. No es fácil encontrar a bailarinas de mi edad que se enfrenten solas al escenario y es una pena, porque la edad nos da la oportunidad de “estar” en él de una manera más profunda. En mis últimas creaciones, he indagado sobre diferentes temas cruciales para mí. Temas que me tocan mucho personalmente, pero que son universales y donde muchas personas, de una manera u otra, se han sentido reflejadas. Creo que esta universalidad ha propiciado que hayan sido espectáculos tan demandados por los teatros y el público. El significado del Éxito/Fracaso en “Archipiélago de los Desastres”, la Masculinidad tóxica en “La Maldición de los Hombres Malboro” o la edad en la danza en “Hora de Cierre”. Zambra de la buena salvaje, es para mí una nueva oportunidad de poner sobre la mesa la siguiente pregunta: de todo lo que soy ¿qué es inherente a mí y qué ha sido impuesto? Y este también es un tema universal, porque todos nos hacemos esta pregunta en algún momento de nuestra vida. Pero Zambra, es mucho más. Quiero hablar de la autocancelación, de la necesidad de encajar, de ser amable hasta morderse los labios, de la domesticación... Isabel Vázquez En Zambra de la buena salvaje, danza, humor e irreverencia se entrelazan en un monólogo coral donde lo salvaje se traduce en un acto de resistencia colectiva. Un espectáculo que baila con la bestia, que se abre paso entre los escombros de la norma y que, sobre la tierra removida, siembra un mundo nuevo.